Fíjate bien en estos puntos importantes durante esta primera etapa:
1. No te extrañes de que se te haga el día largo, pesado, aburrido.
Ten paciencia: eso solo te pasara el primer día. Los siguientes estarás mucho mejor.
2. Ten hoy especial cuidado de evitar toda disipación y procura guardar el silencio con todo rigor.
3. No te alarmes ni te desanimes de no “sentir” nada: aunque estés frío, aunque las meditaciones no te hagan ninguna impresión, no importa. No busques la emoción, sino la convicción.
4. No tengas prisa por confesarte: hasta que no llegues a la meditación de la misericordia, no estarás del todo preparado.
5. No te preocupes demasiado de la confesión, ni le dediques todo el tiempo que estas en tu cuarto: piensa en las meditaciones. No te dejes dominar por la turbación. No pierdas la paz a causa de la confesión.
6. No te extrañes si no se hace todavía gran luz en tu alma: es demasiado pronto. Ten paciencia, sigue pidiendo y pensando, y la luz vendrá.
7. Procura saborear que bien se vive así:
a solas: es decir, en silencio,
a solas consigo mismo: o sea, con reflexión,
a solas con Dios: que es, en oración.
8. Hoy por la tarde suelen ser las confesiones. Procura terminar tu preparación a tiempo.
9. Cuida de no perder el recogimiento con ocasión de la confesión.
10. Si necesitas alguna cosa, pídela por escrito: no hables para nada.
11. Esfuérzate por conseguir en ti mismo: