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CONTENIDO DE ESTA PAGINA: (Para leer algo en particular solo tienes que apretar el título.)1 - Algunos Aspectos de San Ignacio de Loyola y la Compañía de Jesús - por Jorge Hidalgo
2 - Ingredientes Fundamentales de la Formación - por Jorge L. Beléndez
3 - If not us, then who? If not now, then when? - por Reemberto Rodriguez
Algunos Aspectos de San Ignacio de Loyola y la Compañía de Jesús
Por Jorge Hidalgo
En aproximadamente octubre 23 del 1491, un año antes del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, nace en el Castillo de la Familia Loyola en la provincia Vazca de Guipúzcoa en la región de Azpeitía, Iñigo de Loyola. Como el onceavo y último hijo de una familia acomodada. Sus primeros años están marcados por las comodidades y ventajas que le ofrece la posición económica de su familia. En el año 1506, a los 13 años de edad, el contador mayor del rey Fernando el Católico y pariente de la familia de Iñigo, Juan Velázquez de Cuellar lo acepta como paje. El joven viaja a Arévalo para residir con la familia y durante los años siguientes vive una vida similar a la de los otros jóvenes de su generación y de su rango.
Sin embargo, los siguientes son años tumultuosos en la región autónoma de Navarra. En 1512 el ejercito del rey Fernando el Católico toma a la ciudad de Pamplona, capital de la región. En 1516 la ciudad y toda la región de Navarra al sur de los Pirineos aunque reteniendo sus organizaciones administrativas y costumbres, son incorporadas a la Provincia de Castilla. Un año más tarde 1517, a los 26 años de edad, Iñigo entra al servicio como "gentilhombre" de otro poderoso familiar Don Antonio Manrique de Lara, Duque de Najera y recién nombrado virrey de Navarra. Este último, quien residía en Pamplona, lo nombra capitán. Pronto desarrolla una gran confianza en Iñigo y lo usa tanto en misiones militares como embajador social.
En mayo de 1521, cuando Iñigo tenía unos 30 años de edad, Pamplona es atacada por el ejército de Francisco I, rey de Francia. Este último añora rescatar a la región del dominio español y restablecerla como región autónoma entre los dos países. Con este fin envió un ejercito de 30,000 hombres, atacaron la ciudad y Loyola, atrincherado en el castillo con un puñado de valientes, defendía su posición dispuesto a entregar la vida. Una bala de cañón le partió los huesos de la pierna derecha y le hirió la izquierda. Iñigo cae herido y a los pocos días cae Pamplona.
La valentía de Ignacio es reconocida aún por el ejercito invasor. Las primeras curas se la administran los franceses. Posteriormente, es llevado en camilla unos 80 kilómetros a donde es atendido por médicos quienes resuelven operar. La operación se realiza e Iñigo se acerca a la muerte. El 24 de junio recibe los últimos sacramentos pero la noche del 28 de junio comienza a sentirse mejor, según el mismo indica años mas tarde, pori ntersección de San Pedro. En el lecho mutilado del herido en su casa de Loyola comienza la conversión espiritual del que fuera "un hombre vanidoso cuyo principal interés consistía en los ejercicios militares y en la fama". Pide libros de caballería y le traen "Flor Santorum" y la "Vita de Christi". Los lee para pasar el tiempo pero los mismos sirven para estimular a Iñigo a "en todo servir y amar a Su Divina Majestad". En el lecho de herido comienza Iñigo a experimentar el choque en su alma de los sentimientos del mundo contra los sentimientos y la voluntad de Dios. Después de varios meses de recuperación física y discernimiento espiritual, resuelve entregarse de lleno a Dios e imitar la vida de los santos. En febrero de 1522 cuando tenia 31 años se marcha de Loyola a caballo con un gran deseo de servir a "Dios, Nuestro Señor". Su meta es Jerusalén pero pasa la noche del 24 de marzo de 1522 en una "vela de armas" en la capilla de la abadía benedictina en Monserrat.
Hace un voto de consagración a la Virgen, se despoja de sus vestimentas y se encueva en Manresa. Pasa allí largos meses orando, reflexionando y haciendo penitencia. Mendigaba el domingo y vivía el resto de la semana con lo que recogía ese día. Lucho contra si mismo, contra el enemigo y contra la desolación. Quemó todos los puentes que pudiesen llevarlo por caminos que lo alejaran de Dios. Experimenta grandes consolaciones y dones de gracia especialícimos que posiblemente culminaron con la experiencia que tuvo sentado a la orilla del Río Cardoner. Cuenta el "maestro Ignacio" que de pronto se le abrió el entendimiento y vio claramente el plan de Dios para con la creación y la redención del hombre. Dice luego que allí Dios le trato como un maestro trata a un escolar cuando le enseña. También es aquí en la cueva de Manresa que comienza Ignacio a redactar sus "Ejercicios Espirituales".
Sale de Manresa decidido a viajar a Jerusalén y dedicar su vida allí por las "almas". Ya no es el Ignacio decidido a aislarse sino el dinámico apóstol que pone todo su esfuerzo en lograr el bien de los demás para la mayor gloria de Dios. Viaja a Tierra Santa en marzo de 1523, pero imposibilitado de quedarse por el custodio Franciscano, regresa a España. Va a Barcelona y comienza un proceso de educación donde el maestro primero decide prepararse tan bien como le permitan las circunstancias para así poder lograr el mayor bien. Estaba convencido que un hombre preparado podría lograr en poco tiempo lo que uno sin preparación jamas lograría.
Estudió en Barcelona, Salamanca y Alcalá. Ya para 1526 se le unen los primeros tres compañeros. Estos habían sido reclutados por Ignacio para el servicio de Dios a través de los "Ejercicios Espirituales". En 1528 se traslada a París donde estudia hasta 1535. En París se le unen otros compañeros y en 1534 el grupo realiza el famoso voto de Montmartre. Allí, a pesar de que todavía no existía una orden religiosa, los "amigos del Señor", después de un mes de ejercicios espirituales, hacen un voto de pobreza castidad y obediencia al sumo Pontífice Este primer grupo de "amigos del Señor" convienen en sujetarse al Papa con un voto especial de obediencia para trabajar en la misión y objetivo que el Vicario de Cristo le imponga para el servicio mas universal al pueblo de Dios, por mas difícil que sea. Sin saberlo Ignacio, la semilla de la Compañía de Jesús queda sembrada en Montmartre. Entre estos amigos se encontraban, ademas de Ignacio, Francisco Javier, Pedro Fabro, Diego Lainez, Alfonso de Salmerón, Nicolás Bobadilla y Simón Rodríguez
Por razones de salud Ignacio deja a París y regresa a España. Allí continúa con su práctica de dar ejercicios y estudia Teología. En 1537 se traslada a Venecia y todos los "amigos del Señor" se reúnen con el en esa ciudad. Con el fin de hacer el mayor bien a "las almas" se proponen trasladarse a Jerusalén en forma permanente, pero la guerra entre Venecia y el Imperio Turco lo imposibilita. Finalmente, en Junio de 1537 Ignacio y la mayoría de sus "amigos del Señor" son ordenados sacerdotes. Pasa Ignacio los próximos 18 meses en preparación espiritual para celebrar su primera misa. Finalmente, el 25 de diciembre de 1538, la celebra en la Iglesia de Santa María la Mayor en Roma.
En 1538 los "amigos del Señor" después de mucha oración, deciden hacer un voto de obediencia a un superior de su grupo que, electo por vida, les serviría de guía. Ese mismo año el Papa Pablo III aprueba la formula de los "amigos del Señor". Sin embargo, la bula de confirmación de la nueva orden, denominada como la Compañía de Jesús, no se recibe hasta el 27 de agosto de 1540.
Cuando Ignacio y sus primeros compañeros se presentaron ante el Papa Pablo III el 3 de septiembre de 1539 para explicarle su visión y estilo de vida, la "formula" que llevaban consigo no tenía restricciones en cuanto al tipo de trabajo o ministerio. El documento explicaba que el propósito de esta orden religiosa era luchar por la defensa y propagación de la fe, por el crecimiento de las almas, en la vida cristiana y la doctrina. Esto por y para la Iglesia.
El año 1540 es también significativo porque fue en ese año cuando a petición del papa, Ignacio envía a Simón Rodríguez y a Francisco Javier a la India. Ambos compañeros viajan a Lisboa y allí, en lo que esperan por pasaje, impresionan tanto a las autoridades con su labor apostólica, que a petición del rey, Rodríguez se queda en Portugal y Francisco sale solo para la India. Francisco Javier tenia 30 años de edad.
En 1545 Simón Rodríguez se convirtió en el primer provincial de la orden con la fundación de la Provincia de Portugal. Francisco Javier murió en 1552, a la edad de 42 años, después de haber evangelizado en la India y en el Japón Nunca más regresó a Roma ni volvió a ver a Ignacio. Nunca más volvió Ignacio a ver a su apreciado amigo. Francisco, sin embargo, parte de inmediato y sin titubeos para la India cuando Ignacio le encomienda esa tarea.
Los compañeros de Ignacio asumen el mensaje y testamento de Jesús resucitado: "Vayan por todo el mundo proclamando el Evangelio a todas las gentes y naciones". De nueve compañeros iniciales en 1540, la nueva orden creció hasta que para el año 1556, cuando muere el "maestro Ignacio", pasaban de 1000, regados por todo e] mundo.
La Compañía de Jesús ha sido por su origen y por su constitución, una orden eminentemente misionera. Su fin, tal como se anuncia en la primera bula de confirmación en 1540, es la propagación de la fe. El voto especial de obediencia al sumo pontífice lee: "para ir, sin tergiversaciones ni excusas, a cualquier parte del mundo a donde él quiera enviarles o a los turcos o a cualesquiera otros infieles, aún en aquellas partes que llaman Indias o a cualquier herejes, cismáticos o fieles cristianos".
Disponibilidad para ir a cualquier parte es el plan que se propone el candidato a la compañía.Regresar al Principio
Ingredientes Fundamentales de la Formación
Por Jorge L. Beléndez
Cada uno de nuestros días de vida evidencian como la gracia capacita, da fuerza, rumbo y destino. Lo vemos a diario. Vemos, además, como algunos avanzan en su vida espiritual a paso de gigante, armonizando así su vida familiar, integrando su vida profesional a su realidad cristiana y contribuyendo efectiva y concretamente al bienestar de nuestra sociedad. Los ejemplos son admirables. Cuantas veces nos hemos encontrado preguntándonos: ¿Como es posible que fulano, con todas sus responsabilidades, pueda sacar tiempo para su familia, para tal o más cual apostolado, obra o gestión y además le sobre tiempo para otras cosas?
Por otro lado, vemos como otros retroceden en todos los ordenes de su vida y vemos como se desubican, vagabundeando irremediablemente hacia un estado de perpetuo infantilismo que los encierra en su "yo" su "ego" donde siempre resulta más fácil decir "yo" y "mío" que decir "tuyo" y decir "nosotros".
Y así convierten, reprochablemente, el instinto de conservación, o sea, la búsqueda del "pan nuestro de cada día" en un esfuerzo dantesco y desmesurado de amasar bienes. Transforman el instinto de propagación que le permite al hombre "multiplicarse sobre la faz de la tierra" (Génesis 6,1), y convierten el propagar en un desenfreno sexual deshumanizante.
Vemos como este grupo en "retroceso" deforman el instinto de poseer en un fin en si mismo, convirtiendo el propósito de su existencia en la acumulación de logros, producción, hacer cosas, donde finalmente se convierten en "trabajólicos", donde la "droga" no es de naturaleza química pero con igual o peor resultado. Esta "droga" del "trabajólico" es terrible porque la sociedad la premia, la acepta y, desgraciadamente, en muchos casos la promueve.
Vale la pena detenernos un poco y ver más detenidamente este esquema de avance y retroceso y ver como "encajamos" nosotros en el.
Génesis 1, 27 nos plantea como Dios nos creó a imagen suya: "Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó". Sin miedo a equivocarnos, por lo tanto, podemos asegurar que está dentro de las capacidades fundamentales del ser humano poder lograr armonía entre su realidad cristiana y su realidad humana. Sin embargo, las diferencias de los avances espirituales de unos y los retrocesos de otros apunta, no a diferencias esenciales en la creación, sino más bien a diferencias en formación, o sea, ese algo que junto al cuerpo y al alma constituye la esencia del ser.
Hay tres ingredientes de fundamental importancia en la formación de la persona:· Los Valores
· La Madurez
· Su Medio Ambiente
Un valor es algo que la persona ve como un bien para ella y hacia lo cual orienta su existencia. Ese algo que ve hoy, no necesariamente lo vio ayer, ni lo verá mañana, y provee un bienestar, un placer y una satisfacción tal, que lleva a la persona a orientar su existencia hacia ese algo.
Un segundo ingrediente en la formación del ser humano es la madurez. Podemos definir la madurez como el proceso donde la persona va, con el pasar del tiempo, jerarquizando los valores, poniendo los valores en su verdadero y personal orden de importancia. Este proceso de madurez solo termina cuando termina la vida terrenal.
Existen básicamente cuatro etapas en la vida, en la existencia de las personas, de los seres humanos: nacen, crecen, envejecen y mueren. En las etapas de crecer y envejecer, el ser humano se confronta con unos valores, existentes, reales en su yo, pero en cambiante jerarquía. Este cambio en la jerarquía de sus valores es un cambio constante.
Vale la pena puntualizar que los valores no son, necesariamente, ni positivos ni negativos. Con la sola excepción de Dios, el Valor Absoluto, un valor puede ser negativo en un orden jerárquico particular, y bueno y positivo si se pone en su orden jerárquico correcto.
Veamos un ejemplo: el dinero. El apego al dinero, en cualquiera de sus formas (posesión y uso) y sobre todo en su forma más cruda, la avaricia, puede llevar a una persona a robar, matar, descuidar su familia y a muchos otros tipos de comportamiento básicamente deshumanizante. De la misma manera, situado en su justo orden jerárquico, el dinero nos puede llevar a darle seguridad a la familia, crear empleos, mejorar las condiciones de vida, propiciar la justicia social y ejercitar la caridad.
Vemos pues, como si el deseo de poseer más dinero, es precedido en su orden jerárquico de valores por otros valores fundamentalmente correctos y buenos, el dinero puede ser una cosa útil, provechosa y positiva. Dependiendo del sitio que ocupa en nuestra jerarquía de valores, corre la gama de lo infame a lo deseable y virtuoso, como sería el caso al ejercitar la caridad.
Un tercer ingrediente en la formación de una persona es su medio ambiente. Si la madurez es el proceso de jerarquizar nuestros valores, el medio ambiente donde uno se desenvuelve es el agente catalítico de continuo movimiento y cambio. La continua fuente de insumo sensorial y conceptual, confunde, hipnotiza y dificulta, al nublar la visión jerárquica de nuestros valores, el proceso de maduración del individuo.
El medio ambiente tiraniza los sentidos, exponiéndolos cruelmente a un constante bombardeo de alternativas conflictivas entre si, las cuales corren la gama desde lo puramente conceptual a lo subjetivamente sensorial y afectivo. Ideas, gratificaciones instantáneas, sensaciones de afecto, sexuales, sensoriales, cosas materiales, informática, nos bombardean continuamente y dificultan la capacidad humana de jerarquizar nuestros valores.
Es otras palabras, dificultan, sino casi imposibilitan, el proceso de ponerle orden a nuestros valores.
Las drogas, incluyendo enfáticamente el alcohol, con su efecto casi inmediato en el proceso mental, hacen trizas, casi instantáneamente, nuestro orden jerárquico de valores.
La televisión, con su "control remoto", cambia nuestro estado de animo. Nos lleva de la pena, al coraje, a la alegría, la indiferencia y finalmente nos insensibiliza, dejándonos como autómatas afectivos, trastocando continuamente el orden jerárquico de nuestros valores. Corremos el peligro de que nuestros valores cambien de orden con la misma rapidez con la cual usamos el "remote control" de nuestros televisores.
Este bombardeo no se limita a cosas materiales. Vivimos en un medio ambiente con un grado de insumo informativo que sobrecarga nuestra capacidad. Los "video tapes" con su "fast forward" y "rewind", refuerzan con repetitiva crueldad principios y valores ajenos, sin parar, sin final. Nos vemos así rodeados de un cambio constante de proporciones geométricas que detiene el proceso de madurez y amenaza con ponerlo en retroceso.
Nuevos valores, endiosados por un mundo consumerista, reemplazan en el orden jerárquico a nuestros valores tradicionales, creando a su vez otros cambios. Al no poder, o no lograr, terminar el proceso de meditar sobre nuestros valores, adoptamos los nuevos que nos brindan gratificación instantánea, relegando a una escala cada vez más baja, nuestros valores elementales y entre ellos el Valor Absoluto... centrar nuestras vidas en el servicio a Dios.
Partiendo de ese Valor Absoluto que tan espléndidamente expresa San Ignacio en la parte Principio y Fundamento de sus Ejercicios Espirituales (EE23): "El hombre es creado ... para servir a Dios nuestro Señor" debemos llevar a cabo un continuo proceso de discernimiento sobre nuestros valores, jerarquizando (poniéndolos en orden) para lograr armonizar nuestra naturaleza como la más amada creación de Dios.
Meditemos sobre nuestros valores. Pidámosle a Dios su ayuda. Examinemos nuestra vida diaria, nuestro hacer y nuestro sentir y en la intimidad de la oración, de nuestro contacto con Dios, busquemos SU mensaje en la respuesta a estas preguntas:· ¿De qué cosas en mi pasado me alegro más? ¿Que cosas me entristecen más?
· ¿Qué cosas le pido a Dios?
· ¿De qué temas hablo? ¿Qué leo, qué películas veo, qué programas de TV veo?
· ¿En qué gasto mi dinero?
· ¿Qué amistades tengo? ¿Qué busco en ellas?
· ¿En cuales aspectos de una persona me suelo fijar más?
· ¿Cuales personajes históricos admiro más? ¿Por qué?
· ¿Cuales son las personas que admiro más? ¿Por qué?
· ¿Qué admiro más en mi padre?¿en mi madre?
¿hermanos o hermanas?
¿amigos?
¿hijos?· ¿Qué me molesta más en mi padre?
¿en mi madre?
¿hermanos o hermanas?
¿amigos?
¿hijos?· Al pensar en el matrimonio, ¿en qué me fijé en la que sería, o es, mi esposa?
· ¿Qué echo de menos en mi vida?
· Si muero esta noche, ¿qué querría que recordaran de mi? ¿Qué preferiría que olvidaran?
Después de analizar los componentes de las respuestas sinceras a estas preguntas, poniendo el fruto de ellas en su justo y correcto orden, hagamos el ejercicio de dedicarle algún tiempo adicional a...Escribir la homilía de nuestro funeral
Hecho esto, meditemos sobre nuestras vidas, dediquemos nuestro esfuerzo a jerarquizar nuestros valores y pronto llegaremos a la realización de la importancia del Valor Absoluto como punto de partida y comienzo de todo el ordenamiento de nuestra existencia.
Solo así lograremos armonía en nuestras vidas.Regresar al Principio
IF NOT US THEN WHO; IF NOT NOW, THEN WHEN?...
Por Reemberto RodríguezNOTE: This is a draft of a special "pep-talk" to be given to the Atlanta guys
before they go home from school for the summer as part of our monthly
"Instruccion de Aspirantes". Your corrections/comments would be appreciated.Why we must act NOW
We are so blessed. Every one of us. Each and every Agrupado. Most of us share a life-style and two life-changing events that define us and give us tremendous ground for our friendship. It is this same life-style and life-changing events that call us to action today. I invite you to give some thought to this over the summer.
The Life-Style of the Chosen Few
God has chosen to bless us with a very unique life free of the need to constantly be consumed with the concerns of survival. Remember, the vast majority of human beings that have ever lived since the beginning of time have had to be concerned with the basics of survival: finding food, staying alive. Even in today's world, most human beings are saddled with work-responsibilities that provide only minimal income for anything but food and shelter. Not us; we do not have to worry about that. We have it made. Our families and our family's families have worked to provide us with a sense of security unique to a few select number of persons in the late twentieth century.
Sharing Two Life-Changing Events
Additionally, many of us - or our parents - have lived through recent up-rootings that have redefined our lives. Others of us have chosen to take a path different from our parents, searching for new adventures in the form of professional careers that have similarly up-rooted us from our childhood environments. Had those up-rootings not happened, our lives would be very different indeed. But the up-rooting did happen, and here we are.
We share another unique life-changing event. Somewhere along the line, each of us ran across this Agrupacion thing and it too changed our lives. Its impact on some of us has been different from other. Regardless of that personal impact, each and everyone of us, as consenting adults, made a promise - or someday will be making a promise - in front of God and the
Blessed Virgin Mary to uphold certain principles that are to guide our lives. As man of character we are held accountable by God and the Blessed Virgin Mary to that promise. We are responsible to behave a certain way; to believe certain things; and to act yes, act, as in doing - as Jesus Christ would act. What does this meant to me? What does this mean to me NOW?
Why? Why us? Why has God blessed us so uniquely?
...Oh, man of little faith! We are so constantly making excuses for delaying our response to God's call for action... and - God knows - these excuses are oh, soo legitimate! At every age, from the youngest of us to the oldest, we have the perfect excuse; certainly God understands - I'll get around to it; I promise! mmmmm....
Thank God Christ did not have this attitude! We must act; and we must act now. Everyone of us, regardless of personal commitments must search deep in our soul and try to answer the question: Why has God blessed me so? Can I spiritually afford not to act? If I do not act, who do I expect to do what needs to be done? What am I called to do NOW? Can I afford to wait? Certainly, there is SOMETHING I can be doing NOW... What is that something?
Certainly God has blessed us so much for a particular reason. I propose to you that - minimally - God has blessed us so much so we can be the steward of certain reaches [both material and intellectual] in order that we help build the Kingdom of God on earth. Why else would God had blessed us with so much riches... so we could cuddle them and drown in our golden cesspool?... (I don't think so.) God WILL hold us accountable; we are responsible for investing our God-given gifts [again, both material and intellectual] for the greater glory of God.
As we get ready for a great summer, these are some questions that we may want to ponder while we sit by the beach and enjoy the sun; as we plan for and discuss the endless opportunities that lie ahead; as we dream of our future... Planning for the future is wise; not doing so is irresponsible. But, when planning for the future and "setting the stage for tomorrow" begins to replace the God-given charge to act NOW; hmmm...
I ask the question again:
If not us, then who? If not now, then when?
So, how do we answer the question for us? Well, there is a simple, fail safe answer to that. It is beauty in simplicity; it works every time... "Pray, always pray"; and if that does not work at first, pray some more, until it does work - because, it WILL work! Our Blessed Virgin Mary told us so, that is why I know.
Have fun and GodBless, Rembe.Regresar al Principio
